Es jugador de elite, profesor y administrador de Parque Padel Zárate. Vivió las mieles de la primavera de este deporte y sobrevivió cuando las canchas se vaciaron. Hoy, el padel vuelve a estar en crecimiento.
Aldo Raffe se subió a la moda del padel allá por los primeros años de la década del ’90, cuando también se destacaba jugando al básquet. Pero hubo algo del padel que lo atrapó para siempre.
Llegó a ser uno de los mejores 30 jugadores del país y hoy se mantiene entre los mejores 130. No se fue a España como muchos de sus colegas, se quedó en Zárate administrando y dando clases en Parque Padel Zárate. Y jugando.
Soportó la crisis económica y no se desanimó cuando el alquiler de canchas bajó drásticamente. Aguantó el vendaval como lo hace un capitán de barco en medio del océano.
Hoy, su perseverancia lo está premiando: está jugando los mejores torneos del país con su hijo Theo como compañero. “Jugar con mi hijo es un incentivo que estaba esperando hace mucho, está avanzando muy rápido”, dijo.
Allí, en esas canchas que ya son parte de la rica historia deportiva de la ciudad, el sábado 2 de diciembre Área18 festejará su 2° Aniversario con un Torneo para jugadores de 5ta, 6ta y 7ma categoría.
“Los sábados suelo hacer torneos para incentivar a quienes juegan regularmente, pero claro que el sábado 2 será una jornada especial”, anticipó Raffe.
El Turco explica que desde hace 5 o 6 años “el padel viene levantando en Argentina, hay torneos amateurs y profesionales, y en Europa en casi todos los países ya empezó a practicarse”.
Para el jugador y profesor, “hubo varias causas que llevaron a que el boom del padel se apagara a fines de los ’90. Había muchas canchas que excedieron la demanda, hubo errores dirigenciales que llevaron a la falta de apoyo de los grandes medios de comunicación y la crisis económica que golpeó a todos”.
A pesar de todo, Argentina siguió sacando excelentes jugadores que emigraron a España para poder ser profesionales.
Y en los últimos años muchos volvieron a jugarlo habitualmente porque puede practicarlo cualquiera más allá de la condición física, es relativamente fácil, se necesitan sólo 2 o 4 personas para jugar, es divertido y es barato ($200 pesos la hora de alquiler, paletas desde $1100 en adelante pero también se pueden alquilar).
Además de Raffe padre e hijo, Zárate tiene otros jugadores rankeados a nivel nacional como Martín Dillón, Luis Valenzuela y Damián Dillón.
“De los 50 mejores del ranking mundial, 40 más o menos son argentinos, que viven en España, país donde se profesionalizó este deporte”, explicó Raffe, y aseveró que “en España los jugadores entrenan hasta triple turno, en Argentina son muy pocos los que pueden vivir del padel, aunque ahora hay una camada de chicos de 16 a 18 años que están jugando a gran nivel”.
El padel vuelve a vivir una nueva primavera, esperemos que se haya aprendido de los errores del pasado para que ahora sí este hermoso y popular deporte se asegure un futuro promisorio.