Durante la unificación de los títulos superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB), Julio César Chávez solicitó insistentemente detener la pelea entre Emanuel Vaquero Navarrete y Eduardo Sugar Núñez debido al fuerte castigo que recibía el boxeador sinaloense. El combate concluyó con la victoria del Vaquero por nocaut técnico al inicio del 11vo asalto.
Chávez observó que el Sugar Núñez sufría un nivel considerable de castigo, especialmente en el ojo derecho, y consideró que la integridad física del pugilista corría peligro. Desde su puesto en la transmisión de Box Azteca, apeló reiteradamente al réferi y al equipo técnico de Núñez para detener el combate y proteger la salud del deportista.
Por esta razón quería Julio César Chávez que detuvieran la pelea del Vaquero Navarrete vs Sugar Núñez
Durante la transmisión de Box Azteca, Chávez destacó su preocupación ante el castigo progresivo sobre Sugar Núñez, que se intensificó a partir del noveno asalto. Núñez comenzó a sangrar por el ojo derecho y el médico de ring intervino antes del décimo round, aunque finalmente autorizó que continuara en la pelea.
Chávez insistió varias veces, tanto a la esquina de Núñez como al réferi, para que la parada se concretara. Gritó durante la transmisión: “Kochul [sic], ya paren la pelea; réferi, para la pelea ya”. A pesar del daño visible, la pelea se mantuvo hasta el undécimo asalto, momento en que fue detenida por nocaut técnico tras casi once asaltos de resistencia del sinaloense.
La desesperación y las advertencias del comentarista fueron evidentes, ya que apostaba porque la seguridad de Núñez se antepusiera al resultado deportivo. La ceja ensangrentada y el ojo prácticamente cerrado del peleador reflejaron la gravedad de la situación al final del combate.
¿Por qué no se detuvo antes la pelea?
El equipo de Sugar Núñez así como el réferi permitieron que el boxeador siguiera compitiendo, incluso después de la revisión médica al inicio del décimo asalto. Pese a los pedidos públicos y el daño evidente, la esquina y el árbitro no intervinieron hasta el desenlace.
El nocaut técnico se produjo solo al inicio del undécimo round. Para entonces, Sugar Núñez tenía el ojo derecho prácticamente cerrado y un corte notable en la ceja, producto de la acumulación de castigo a lo largo de la pelea.
El mérito de Núñez y la actuación del Vaquero Navarrete
A pesar del dominio del Vaquero Navarrete, Sugar Núñez siguió lanzando golpes en busca de revertir el resultado. Durante la transmisión, Julio César Chávez reconoció el valor y la entrega de Núñez señalando: “¿Qué valiente… lo que sea de cada quien, pero no tiene chance de ganar?”.
En el comienzo del undécimo asalto, Chávez añadió: “Es increíble lo que está haciendo el Sugar, mis respetos para el Sugar. La verdad se ha ganado el cariño y el respeto de todos los mexicanos”. El excampeón insistió en que Núñez merecía reconocimiento y respeto por su tenacidad.
En la conferencia de prensa posterior resaltaron la determinación de Núñez en soportar el castigo y la calidad de Navarrete en el cuadrilátero. El Vaquero Navarrete fue elogiado por mostrar una de sus actuaciones más sólidas hasta el momento.
La preparación que llevó al título unificado
Navarrete explicó que este enfoque permitió desarrollar una estrategia efectiva y adaptarse a cada asalto, facilitando la victoria por nocaut técnico. Además, el púgil reconoció la valentía de su rival y matizó que el combate no fue sencillo en ningún momento.
El resultado en Glendale reflejó cómo la disciplina en la preparación y la determinación en el ring pueden definir los desenlaces, consolidando tanto a campeones como a rivales tenaces en momentos claves del boxeo profesional.
Chávez solicitó parar el combate por el fuerte castigo a Sugar Núñez.

