Cruz Azul tuvo su debut en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla con una victoria por 2-0 ante Atlas en la segunda jornada del Torneo Clausura 2026 de la Liga MX. Sin embargo, lo que realmente capturó la atención fue la controversia en torno a las condiciones del campo de juego, que fueron objeto de críticas contundentes.
Durante el partido, se notaron serias preocupaciones entre los jugadores y el cuerpo técnico de ambos equipos debido al estado del césped. Había zonas donde el pasto se levantaba, lo que generó comentarios inmediatos tanto de los protagonistas en la cancha como en la transmisión televisiva.
El director técnico de La Máquina Cementera, Nicolás Larcamón, revisó el terreno antes del inicio y, según lo reportado por TUDN, no dudó en declarar: “Est está terrible”. A lo largo del encuentro, el mal estado del campo fue un tema recurrente en la cobertura mediática.
En la conferencia de prensa posterior al partido, Larcamón expresó su descontento, señalando que el campo todavía presentaba “malas condiciones”. Afirmó que el terreno estaba lejos de ser apto para el estilo de juego que su equipo pretende desarrollar. Subrayó la necesidad urgente de que los responsables mejoren el césped para preservar la filosofía futbolística que intenta implementar.
“Claramente el campo de juego todavía está en malas condiciones, todavía está muy lejos de ser un recinto en el que nosotros podamos desarrollar el futbol que siempre intencionamos”, sentenció. Además, tras la mudanza del Estadio Olímpico Universitario al recinto de Puebla, agregó: “Las sensaciones son de una cancha que claramente no está en un buen estado, sí me preocupa. Ojalá que todas las personas encargadas rápidamente se aseguren de que la cancha esté lo más aceptable posible”.
Por el lado de Atlas, el director técnico Diego Cocca también fue enfático en su crítica, afirmando que la cancha estaba en mal estado y expresando su preocupación por posibles lesiones a sus jugadores. Cocca mencionó que el cambio de fecha del partido, motivado por la mudanza de Cruz Azul, afectó la planeación de su equipo.
“Que la cancha está mala, sí, ya lo sabía. A mí lo que más me preocupa de la cancha es que no se lesionen jugadores, la verdad que no está a la altura de la Liga MX”, puntualizó.
La decisión de Cruz Azul de trasladar su localía a Puebla se tomó tras la imposibilidad de utilizar el Estadio Olímpico Universitario, debido a la falta de acuerdo con la UNAM. Sin embargo, el césped del Estadio Cuauhtémoc ya mostraba problemas en partidos anteriores, intensificando el debate sobre si este escenario es adecuado para albergar partidos de alto nivel.
Ambos directores técnicos, junto con lo observado en la transmisión de TUDN, ponen en duda la viabilidad del campo para el resto del torneo. Tanto Larcamón como Cocca solicitaron que se realicen trabajos de mejora de inmediato, advirtiendo que el terreno actual no responde a las exigencias de la Liga MX.
A medida que se acercan las próximas jornadas, los responsables del estadio deben demostrar que pueden garantizar un césped seguro y adecuado para la competencia. Para los equipos y sus jugadores, el desafío será enfrentar el torneo sin que el mal estado de la superficie influya en su desempeño o ponga en riesgo su seguridad.
Lo ocurrido en Puebla resalta la distancia entre los estándares que demanda una liga profesional y las condiciones que presenta actualmente la nueva sede de Cruz Azul.
Cruz Azul ganó 2-0 a Atlas, pero el mal estado del campo generó críticas de Larcamón y Cocca.


