En un episodio memorable del fútbol español, el FC Barcelona y el Atlético de Madrid se encontraron una vez más en las semifinales de la Copa del Rey. Los de Hansi Flick llegaron a este enfrentamiento tras una victoria contra el sorprendente Albacete, mientras que los rojiblancos se habían clasificado tras golear 0-5 al Betis en Sevilla. Este duelo se iba a llevar a cabo en el Metropolitano, pero la historia nos recuerda un evento peculiar que ocurrió hace 26 años, cuando el Barcelona decidió no presentarse a su partido.
Corría el año 2000 y el equipo azulgrana se enfrentaba a un panorama complicado. En el partido de ida, jugado en el Vicente Calderón, el Atlético se impuso con un contundente 3-0. Esto dejó al Barcelona en una situación difícil para el partido de vuelta, pero lo que siguió fue aún más impactante. El conflicto no solo era deportivo; había un trasfondo que complicaba la situación.
La coincidencia del calendario con una fecha internacional obligó a los clubes a liberar a sus jugadores convocados por sus selecciones. El Barcelona argumentó que no podía retener a sus futbolistas debido a la normativa, lo que resultó en la baja de hasta nueve jugadores clave, como Rivaldo, Kluivert y Luis Figo, además de otros tres lesionados. Esto dejó al equipo en una posición muy comprometida.
Además, la normativa permitía alinear solo a un máximo de tres jugadores del filial, lo que limitaba aún más las opciones del entrenador Louis Van Gaal. En este contexto, el club, liderado por el presidente Josep Lluís Núñez, solicitó a la Federación Española de Fútbol el aplazamiento del partido, alegando que las circunstancias los dejaban en una clara desventaja. Sin embargo, la Federación se mantuvo firme y no accedió a la petición.
Finalmente, el Barcelona tomó la decisión de no presentarse al partido de vuelta, creyendo que era preferible hacerlo que arriesgarse a
El Barcelona no se presentó a las semifinales de Copa del Rey en 2000, generando una polémica histórica.

